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Sacerdote que generó polémica en Guarne fue candidato a la Alcaldía de Hispania para el presente periodo gubernamental

  • conexiónsur
  • hace 10 minutos
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Un hecho ocurrido el pasado domingo 15 de febrero en el Santuario de la Madre Santificadora, ubicado en el Alto de la Virgen, en el municipio de Guarne, terminó generando una fuerte controversia pública por la figura de un ciudadano llamado Julián David Maldonado Montoya, quien se vio involucrado en un intercambio verbal con la comunidad de religiosas que custodia el lugar y con uniformados de la Policía Nacional.


De acuerdo con la versión de la comunidad religiosa, el supuesto presbítero, vinculado a la Prelatura Apostólica Verbum Domini, intentó celebrar una eucaristía dentro de los terrenos del santuario, situación que fue impedida por las Hermanas de María Santificadora, quienes indicaron que las celebraciones litúrgicas en ese espacio corresponden exclusivamente a la jurisdicción de la Diócesis de Sonsón-Rionegro, a la cual no pertenece su congregación.


El momento quedó registrado en varios videos grabados por asistentes al lugar y, posteriormente, se difundió ampliamente en redes sociales, generando opiniones encontradas frente al comportamiento del supuesto sacerdote y de la comunidad religiosa que administra el santuario. Tras el cruce de palabras, Maldonado se retiró del sitio acompañado por cerca de 20 feligreses que lo respaldaban y celebró una misa en una finca cercana.


"Cuando yo llego en el bus con 20 feligreses de mi comunidad, inmediatamente me abordó una de las hermanas; inmediatamente se presentó y me dijo que quién era yo. Le dije: soy el padre Julián, soy de la comunidad Prelatura Apostólica Verbum Domini, soy sacerdote católico independiente. Entonces, inmediatamente la hermana me dijo: padre, tiene prohibido celebrar acá en el santuario de nosotros, porque usted no es romano". Afirmó Maldonado Montoya.


Posteriormente, Maldonado informó que acudió ante sus superiores y manifestó su intención de publicar un material audiovisual, lo que incrementó la visibilidad del caso a nivel departamental. El estudiante de teología, radicado en Medellín, aseguró que actuó de buena fe con sus seguidores y que se sintió vulnerado durante el procedimiento. "Cuando estábamos organizando para la misa, llegó otra hermana con casi 10 policías a quitarme de ese espacio libre de la manga; porque hay algunos comentarios que dice que yo me metí a la iglesia de ellas; yo no me metí sin permiso a ninguna parte, yo en ningún momento me paré en el atrio de ellas, ni nada de eso. Yo le dije inmediatamente que me diera una orden donde dijera que la montaña donde nos habíamos hecho pertenecía a ellos". enfatizó.


Por su parte, el abogado canonista Juan Rodríguez señaló que, presuntamente, el supuesto sacerdote estaría incurriendo en el incumplimiento de normas propias del derecho canónico, situación que es objeto de evaluación por parte de la congregación. "El canón 265 nos dice que todo clérigo debe estar incardinado en una iglesia particular o en un instituto; en este caso, este señor tampoco hace parte de la diócesis del lugar, y el canón 273 nos recuerda que están obligados a mostrar respeto y obediencia al sumo pontífice y al subordinario propio. El reclamo de la religiosa no es persecución, ni lo hizo por capricho". acuñó.


De manera extraoficial, también se conoció que Maldonado habría estudiado en algún momento en el Seminario San Juan Eudes de Jericó, sin que terminara su proceso formativo. Desde la Prelatura, comunidad a la que pertenece se emitió un comunicado oficial en el que se ofrecieron disculpas públicas a la Diócesis de Sonsón-Rionegro y a las religiosas afectadas, reconociendo que pudo existir una confusión sobre los límites geográficos del santuario, debido a la falta de demarcación física del lugar.


No obstante, también se cuestionó la actitud de Maldonado por no acatar las recomendaciones de sus superiores de manejar la situación con mayor prudencia. En el mismo pronunciamiento se indicó que se encuentran en estudio posibles sanciones disciplinarias, que podrían ir desde la suspensión temporal de sus funciones hasta una eventual expulsión definitiva, mientras se determina si existió o no una falta a la normativa interna de la Iglesia.


La relevancia de este episodio para el Suroeste antioqueño está directamente relacionada con la trayectoria reciente de este hombre en la política local. Julián David Maldonado fue candidato a la alcaldía del municipio de Hispania para el periodo 2024 – 2027, en una aspiración que lo convirtió en una figura reconocida en el debate público del municipio, y en la que obtuvo 106 votos en las elecciones. Este antecedente político es el que hoy genera especial atención frente al comportamiento del exaspirante en un escenario de alta sensibilidad religiosa.


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