ANDES: CUANDO EL SILENCIO TAMBIĆN ES UNA FORMA DE GOBERNAR
- conexiónsur
- 28 mar
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En Andes ya no hay solo preguntas. Hay molestia. Hay desconfianza. Y, sobre todo, hay una sensación peligrosa: la de un municipio sin liderazgo claro.
La pregunta sigue sin respuesta: ĀæDĆNDE ESTĆ EL ALCALDE? Porque mientras la comunidad enfrenta problemas en obras pĆŗblicas y surgen cuestionamientos serios, lo que se percibe es distancia, silencio y falta de control. Y en lo pĆŗblico, la ausencia āfĆsica o polĆticaā no es un detalle menor: es una seƱal.
Lo mĆ”s grave no son solo los seƱalamientos, sino el vacĆo que dejan,
Si el alcalde no aparece, ¿quién decide?
Si hay dudas sobre contratos, ¿quién responde?
Si hay cuestionamientos legales, ¿quién da la cara?
Pero esto no termina ahĆ. TambiĆ©n hay un silencio preocupante del Concejo, de los organismos de control y de quienes deberĆan estar vigilando. Porque cuando todos callan, el problema deja de ser una persona y pasa a ser todo el sistema.
La indignación ciudadana crece, aunque a veces se exprese con rabia. Y esa rabia, mĆ”s que un exceso, es un sĆntoma: el de una confianza rota.
Gobernar no es desaparecer.
No es delegar sin explicar.
Y mucho menos ignorar cuando el municipio exige respuestas.
Porque cuando nadie responde, lo que queda NO ES ADMINISTRACIĆN:
ES UN VACĆO DE PODER.
Y eso, en cualquier lugar, ya es demasiado grave.
Por: Luis Carlos Gaviria EchavarrĆa
*Los artĆculos de opinión reflejan el pensamiento de quienes los escriben y son independientes al lineamiento editorial de Conexión Sur.

