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La 'fiesta de las momias', una verdad incómoda


En junio de 2018, el programa periodístico Los Informantes, de Caracol TV, reveló una verdad incómoda: en las fincas cafeteras, muchos recolectores (ojo, no todos), consumen sustancias alucinógenas para aguantar las difíciles jornadas de labores afines a la cosecha. "Cuando es la hora del tinto ya no encuentra uno a nadie en los 'alimentaderos' (...) ya sabe uno que están en el cambuche 'tirando vicio', en la 'fiesta de las momias'", dice uno de los recolectores entrevistados para ese programa.


En su momento, esa apreciación causó escozor y rechazo de la institucionalidad… pero hoy, con hechos como la masacre de Betania, demuestran que el programa tenía la razón. (Ver programa: https://youtu.be/WX-3zLSEYjc ). Un escabroso índice de 81% de homicidios ocurrido en zona rural de Antioquia (gran parte cafetera) y el plan de choque dirigido a judicializar los ‘jíbaros’ que el mismo ministro de Defensa, Carlos Holmes, dijo: “se infiltran en fincas para comercializar estupefacientes”, así lo demuestran.


Definir si el consumo de drogas en fincas está bien o está mal, no es el objeto de este informe, pero si lo es, reconocer una verdad que no puede desconocerse: en las fincas donde se produce ‘el mejor café del mundo’, hay altos niveles de consumo de sustancias psicoactivas, lo que trae consigo violencia y muerte por las disputas entre bandas dedicadas al tráfico de estupefacientes; de ahí la valía que tienen propuestas como la anunciada por el ministro Holmes, en Betania. "Se ordena a la Policía Nacional con apoyo del Ejército identificar y judicializar a los jíbaros que se infiltran en las fincas. Se conformarán patrullas mixtas para realizar un plan de visitas preventivas, así como el fortalecimiento de las redes de participación cívica en la región".


Lo cierto es que en esta guerra están cayendo víctimas inocentes, personas que nada tienen que ver, y que como con quienes hacen parte de los grupos dedicados al tráfico de estupefacientes, pierden la vida. Solo en la provincia del San Juan (seis municipios) suman en 2020, alrededor de 120 personas. "La Gobernación de Antioquia implementará una campaña especial para la prevención del consumo de estupefacientes dentro de las fincas cafeteras y se realizará un registro de recolectores con el fin de tener un control sobre el personal contratado y la verificación de antecedentes", puntualizó el ministro.


Verdad incómoda o generalización injusta, en nuestras fincas cafeteras algo está pasando alrededor del consumo de sustancias psicoactivas, algo a lo que debe reaccionarse antes y no después de masacres como la de la finca La Gabriela en Betania.


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