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Emprenden campaña para recuperar la Cooperativa de Caficultores de Andes


Voluntad: esa es la palabra clave en el propósito que se ha planteado el agente liquidador de la Cooperativa de Caficultores de Andes, William Valencia Peña, en pro del salvamento de la entidad. Así lo confirmó en entrevista para el programa Tintiando con La Firma, de Aupan Televisión, pues asegura que a la política de austeridad que hoy identifica el proceso de liquidación, se suman grandes ventajas que auguran un panorama promisorio como lo es la venta de algunos activos de la empresa y la generación de excedentes anuales por el ejercicio comercial de la entidad, aunque todo depende de un paso inicial: que los asociados quieran.


“Hoy contamos con un grupo de personas que nos dan la plena garantía de que las cosas se están haciendo bien. Empezamos a visualizar que la cooperativa tiene unos activos muy significativos donde hace incidencia y que tiene unos pasivos que revisamos y encontramos que esos acreedores financieros podían tener una voluntad de arreglo y si ellos nos permitían unas condiciones que ya están planteadas, encontramos que íbamos a disminuir de manera importante ese pasivo”. Reveló el agente.


Esa voluntad se firma con un compromiso de los mismos asociados: pagar las deudas contraídas con la empresa a través de créditos de agroinsumos, cartera ordinaria y los tristemente célebres contratos de café a futuro. Valencia Peña sabe que no es fácil y por ende estableció que la política actual con los asociados es de persuasión para sentarse a dialogar entre las partes y convenir dinámicas para ponerse al día.


Un punto clave en este propósito es otorgar hasta 4 años de plazo para el pago de las deudas. “Tenemos plenamente documentadas cada una de esas obligaciones. Hoy estamos invitando a los asociados a que se presenten a la cooperativa y hagan unos arreglos de pago, no desconocemos que ha habido variables macroeconómicas que han afectado la actividad del café, pero también es necesario que el caficultor entienda que en algún momento la cooperativa sacó unos recursos para ponerle. Para pensar en la reactivación, que estamos seguros se puede logra, es necesario que los asociados se acerquen y concretemos unos plazos para esos pagos”. Precisó Valencia.


Agregó el agente que este proceso nada tiene que ver con la intervención del entonces agente especial de Súper Solidaria, Alejandro Revollo Rueda, periodo en el que los asociados perdieron aún más la fe ante la exigencia que en él se hizo de ponerse al día con la entidad bajo parámetros poco favorables para el productor. “Fue en los últimos años en los que se alcanzó esos niveles de endeudamiento muy significativos por situaciones que la gran mayoría de personas conoce. Una re-expresión de estados financieros con el preacuerdo con los acreedores porque estamos hablando con ellos de la posibilidad de condonar los intereses y mirar si nos condonan un peso por cada peso pagado, o sea, que estaríamos pagando $160 mil millones con un valor muy parecido a $80 mil millones”.


Bajo la consigna ‘Si pagamos nos salvamos’, la actual administración de la cooperativa tiene las puertas abiertas para conocer caso por caso con los asociados, invitándoles -más que a cumplir su palabra- a salvar la empresa, en una dinámica que implica sacrificios, pero también, garantías y un modelo más transparente donde las cuentas y el manejo financiero estaría siempre a disposición de todos los asociados y no de unos cuantos.


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